Tengo los ojos puestos en el Señor, porque él me libra de todo peligro. Mírame, Dios mío, y ten piedad de mí, que estoy solo y afligido.
Se dice "Gloria".
Oremos:
Hoy pongo ante ustedes la bendición y la maldición
Lectura del libro del Deuteronomio
En aquellos días, Moisés habló al pueblo y le dijo:
Del Salmo 30
Sé tú, Señor, mi fortaleza y mi refugio.
A ti, Señor, me acojo, que no quede yo nunca defraudado. Tú que eres justo, ponme a salvo; escúchame y ven pronto a librarme.
Sé tú, Señor , mi fortaleza y mi refugio.
Sé tú, Señor, mi fortaleza y mi refugio, la muralla que me salve. Tú, que eres mi fortaleza y mi defensa, por tu nombre, dirígeme y guíame.
Vuelve, Señor, tus ojos a tu siervo y sálvame, por tu misericordia. Sean fuertes y valientes de corazón ustedes, los que en el Señor esperan.
El hombre es justificado por la fe y no por cumplir la ley de Moisés
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos
Hermanos: La actividad salvadora de Dios, atestiguada por la ley y los profetas, se ha manifestado ahora independientemente de la ley. Por medio de la fe en Jesucristo, la actividad salvadora de Dios llega, sin distinción alguna, a todos los que creen en él.
Aleluya, aleluya.
La casa edificada sobre la roca y la casa edificada sobre arena
Lectura del santo Evangelio según san Mateo
Gloria a ti, señor.
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos:
Gloria a ti, Señor Jesús.
Se dice "Credo".
Celebrante:
Para que el Señor se acuerde del santo Padre, el Papa Juan Pablo II, de todos los obispos que predican la Palabra de Dios, de los presbíteros y diáconos, y de todos los que en el mundo aman a Jesucristo, roguemos al Señor.
Para que el Señor se acuerde de los responsables de las naciones, los asista en su misión y haga desaparecer los proyectos de quienes buscan la guerra y dé fortaleza a quienes trabajan por la paz y el bien común, roguemos al Señor.
Para que el Señor se acuerde de los ancianos y minusválidos, de los enfermos y de los que sufren, de los necesitados que esperan su ayuda, para que no se olvide de los presos, de los desterrados y de los que son perseguidos por su nombre, roguemos al Señor.
Para que el Señor, en su infinita misericordia, se acuerde de todos nosotros, nos conceda un tiempo favorable y cosechas abundantes, nos otorgue el trabajo que necesitamos, abra su mano y nos sacie con sus bienes, ya que los ojos de todos están fijos en él, roguemos al Señor.
Celebrante:
Confiados en tu misericordia, Señor, venimos a tu altar con nuestros dones, a fin de que te dignes purificarnos por este memorial que estamos celebrando.
El misterio pascual y el pueblo de Dios
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación, darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno, por Cristo, nuestro Señor.
Yo te invoco, porque tú me respondes, Dios mío; inclina el oído y escucha mis palabras.Antífona de Entrada
Oración Colecta
Nos acogemos, Señor, a tu providencia, que nunca se equivoca, y te pedimos humildemente que apartes de nosotros todo mal y nos concedas aquello que pueda contribuir a nuestro bien.
Por nuestro Señor Jesucristo...
Amén.Primera Lectura
11, 18.26-28.32
"Pongan en su corazón y en sus almas estas palabras mías; átenlas a su mano como una señal, llévenlas como un signo sobre la frente.
Miren: He aquí que yo pongo delante de ustedes la bendición y la maldición. La bendición, si obedecen los mandamientos del Señor su Dios, que yo les promulgo hoy, la maldición, si no obedecen los mandamientos del Señor, su Dios, y se apartan del camino que les señalo hoy, para ir en pos de otros dioses que ustedes no conocen.
Así pues, esfuércense en cumplir todos los mandamientos y decretos que hoy promulgo ante ustedes".
Palabra de Dios.
Te alabamos Señor.Salmo Responsorial
Sé tú, Señor, mi fortaleza y mi refugio.
Sé tú, Señor, mi fortaleza y mi refugio.Segunda Lectura
3, 21-25.28
En efecto, como todos pecaron, todos están privados de la presencia salvadora de Dios; pero todos son justificados gratuitamente por su gracia, en virtud de la redención llevada a cabo por medio de Cristo Jesús, al cual Dios expuso públicamente como la víctima que nos consigue el perdón por la ofrenda de su sangre, por medio de la fe.
Sostenemos, pues, que el hombre es justificado por la fe y no por hacer lo que prescribe la ley de Moisés.
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.Aclamación antes del Evangelio
Yo soy la vid y ustedes los sarmientos; el que permanece en mí y yo en él, ése da fruto abundante.
Aleluya.Evangelio
7, 21-27
"No todo el que me diga ¡Señor, Señor!, entrará en el Reino de los cielos, sino el que cumpla la voluntad de mi Padre, que está en los cielos. Aquel día muchos me dirán: ¡Señor, Señor!, ¿no hemos hecho, en tu nombre, muchos milagros? Entonces yo les diré en su cara: Nunca los he conocido. Aléjense de mí, ustedes, los que han hecho el mal.
El que escucha estas palabras mías y las pone en práctica, se parece a un hombre prudente, que edificó su casa sobre roca. Vino la lluvia, bajaron las crecientes, se desataron los vientos y dieron contra aquella casa; pero no se cayó porque estaba construida sobre roca.
El que escucha estas palabras mías y no las práctica, se parece a un hombre imprudente, que edificó su casa sobre arena. Vino la lluvia, bajaron las crecientes, se desataron los vientos, dieron contra aquella casa y la arrasaron completamente.
Palabra de Dios.Oración de los Fieles
Oremos, hermanos y hermanas, a Jesucristo, el Señor, y pidámosle que, recordando su promesa, escuche la oración de este pueblo reunido en su nombre:
A cada petición se respondemos:
Te rogamos, Señor, óyenos.
Te rogamos, Señor, óyenos.
Te rogamos, Señor, óyenos.
Te rogamos, Señor, óyenos.
Te rogamos, Señor, óyenos.
Dios nuestro, que quieres que edifiquemos nuestra vida sobra la roca firme de tu palabra, haz que tus enseñanzas sean siempre el fundamento de nuestros juicios y de nuestras opciones; que nunca nos dejemos dominar por el viento de las opciones humanas, sino que resistamos fuertes y seguros en la fe.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.Oración sobre las Ofrendas
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio
Quien, por su misterio pascual, realizó la obra maravillosa de llamarnos del pecado y de la muerte al honor de ser estirpe elegida, sacerdocio real, nación consagrada, pueblo de su propiedad, para que, trasladados de las tinieblas a la luz admirable, proclamemos ante el mundo tus maravillas.
Por eso,
con todos los ángeles y arcángeles y con todos los coros celestiales, cantamos sin cesar el himno de tu gloria.
[Misa]Antífona de la Comunión